Carrete Universitario

Todo tipo de consumo constituye en un factor de riesgo no sólo para la salud y seguridad de las personas. En particular la población joven es la que concentra el consumo más frecuente, por lo que es también la más expuesta a riesgos. Además, entre aquellos que estudian, el uso de cualquier droga puede llegar a alterar el rendimiento académico e incluso estar asociado a deserción.
 
Por otra parte, la baja percepción de riesgo de algunas sustancias más frecuentes como tabaco, alcohol y marihuana, hace que el consumo esté, habitualmente, naturalizado e incorporado dentro de las prácticas socioculturales de los jóvenes.
 
En este último aspecto, es importante destacar cómo los elementos socioculturales relacionados con el ocio y recreación determinan fuertemente el tipo y formas de consumo en la población universitaria. El carrete universitario, al ser un espacio altamente valorado por su asociación con el relajo, diversión, conocimiento y convivencia con pares, constituye también el espacio o contexto determinante de los diferentes tipos y niveles de consumo de los estudiantes. En este sentido el carrete es una experiencia positiva, pero puede ser un contexto de riesgo también.